Funciones esenciales de los organismos vivos

El desarrollo de la vida en la Tierra ha permitido la existencia de una amplia diversidad de seres vivos. Aunque parezca increíble, todos los seres vivos que han habitado el planeta provienen de un ancestro común. Este hecho ha posibilitado a los científicos identificar las principales características de los seres vivos y reconocer varias funciones vitales que son comunes a todos ellos. Tanto las funciones vitales de las plantas como las de los animales abarcan los procesos biológicos que les permiten crecer y sobrevivir en diversos ecosistemas.
Si deseas conocer en detalle cuáles son las funciones esenciales de los organismos vivos y ejemplos de estas, continúa leyendo este útil artículo de ContaminaciónAmbiental.
Definición de las funciones vitales de los seres vivos
Las funciones vitales de los seres vivos son las características funcionales biológicas que comparten todos los seres considerados como vivos. A diferencia de los seres inanimados, los organismos vivos poseen complejas funciones y características a lo largo de su crecimiento y desarrollo.
Dado que los seres vivos son organismos de estructura molecular compleja, sus funciones vitales les permiten sobrevivir y mantener interacciones constantes con su entorno, ya sea con individuos de su misma especie o con otras especies diferentes. A pesar de las aparentes diferencias entre los seres vivos que habitan la Tierra, comparten estas funciones esenciales. Podemos identificar 6 funciones vitales de los seres vivos:
- Nacimiento
- Respiración
- Alimentación
- Adaptación al entorno
- Crecimiento
- Reproducción
No obstante, estas suelen resumirse en 3 funciones vitales comunes:
- Nutrición
- Relación o interacción
- Reproducción
En los siguientes apartados definiremos cada una de ellas y presentaremos ejemplos de las funciones vitales de los seres vivos para comprenderlas mejor.
La alimentación
La primera función de los seres vivos, la alimentación, les permite crecer y desarrollarse mediante la obtención de los nutrientes necesarios para formar sus órganos y tejidos. Para lograrlo, pueden seguir una alimentación autótrofa, que es la característica de las plantas y otros vegetales, o optar por una alimentación heterótrofa. De esta manera, los procesos de alimentación que llevan a cabo todos los seres vivos contribuyen a establecer complejas cadenas o redes tróficas en los ecosistemas.
Dentro de esta función vital clave se incluyen también los procesos respiratorios mediante los cuales los seres vivos obtienen la energía necesaria para mantener activas las estructuras enzimáticas de sus células. Por ejemplo, gracias a los procesos de fotosíntesis, respiración y nutrición, las plantas transforman nutrientes inorgánicos (agua y luz) en componentes orgánicos (compuestos de carbono), los cuales se transportan a distintas partes de su organismo para su crecimiento. Si deseas profundizar sobre este tema, te invitamos a leer este artículo sobre cómo y por dónde respiran las plantas y este otro artículo acerca de 105 animales que respiran a través de los pulmones.
Para obtener más información sobre esta función, te recomendamos leer este otro artículo de ContaminaciónAmbiental sobre la función de la alimentación:
Definición de funciones.

El rol esencial de interacción
El papel vital de interacción en los seres vivos les permite captar estímulos del entorno y reaccionar de manera que aseguren su supervivencia. En el caso de las plantas, esta función se basa en su respuesta a estímulos químicos a través de complejos mecanismos químicos y físicos presentes en raíces, tallos y hojas. Por ejemplo, ante la falta de agua, las plantas cierran sus estomas para evitar la deshidratación. Por otra parte, en los animales, la función de interacción implica la participación de los órganos sensoriales y de un sistema nervioso complejo, lo que les permite comunicarse con otros seres vivos y adaptarse a cambios ambientales.
Para profundizar en esta función vital, te recomendamos revisar nuestros artículos especializados en los siguientes enlaces:

La reproducción
El tercer y último de los principales roles vitales es la reproducción en seres vivos, la cual les permite multiplicarse y dar lugar a nuevas generaciones, transmitiendo su información genética.
Existen diversos modos de reproducción, agrupados principalmente en reproducción sexual (requiere la intervención de dos individuos de distinto sexo) y reproducción asexual (sin necesidad de apareamiento). Algunos seres vivos pueden alternar entre ambos procesos de reproducción según las condiciones ambientales o su etapa de desarrollo. Por ejemplo, las medusas se reproducen de forma asexual en su fase de pólipo y luego sexualmente en su fase adulta.
Si deseas obtener más información en relación a esta función vital de los seres vivos, puedes acceder a los siguientes enlaces:

Si estás interesado en temas similares a las funciones vitales de los seres vivos, te invitamos a explorar nuestra sección de Biología.
Bibliografía
- Hickman, C. P., Ober, W. C. & Garrison, C. W. (2006) Principios integrales de Zoología, 13ª edición. McGraw-Hill-Interamericana (Madrid), pp: 730-789.
- Jordana, R. & Herrera-Mesa, L. (1974) Reproducción sexual en animales. Revista Persona y Derecho. Volumen 1, pp: 409-434.
- Vallejo-Marín, M. (2014) La correlación entre la poliploidía y la reproducción asexual. Ecosistemas, Revista Científica de Ecología y Medio Ambiente. Volumen 23 (3), pp: 78-82.
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