Vitamina D3 y K2: Salud Cardiovascular y la Coagulación Sanguínea
La vitamina D3 supone un potente apoyo para la salud de los huesos por su papel en la absorción del calcio. Pero, ¿sabías que este nutriente esencial también puede marcar la diferencia en la salud del corazón? Sigue leyendo y te contamos cómo contribuye la vitamina D3 combinada con la vitamina K2 a la función cardiovascular.
El calcio es el mineral por excelencia para la formación y mantenimiento de los huesos. Por eso, no es de extrañar que la vitamina D3 sea otro de los soportes más robustos para la salud ósea, dado que contribuye a la absorción del calcio, según confirma la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). Pero, ¿sabías que si no se combina con la vitamina K2 podría incrementar el riesgo de calcificación, comprometiendo la salud del corazón?
Calcificación: así la evitan las vitaminas D3 y K2
La vitamina D3 efectúa a la perfección su trabajo, ayudando a mantener niveles normales de calcio para el cuidado de los huesos. Sin embargo, a pesar de que el calcio es indispensable para el bienestar óseo, la acumulación de este mineral en tejidos blandos como el corazón o los vasos sanguíneos podría aumentar el riesgo de sufrir inconvenientes cardíacos como un ataque al corazón.
Es aquí donde entra en juego la vitamina K2, que no solo apoyará tus huesos, sino también tu salud cardiovascular. Este nutriente representa un rol fundamental en la gestión del calcio. Su cometido es básicamente dirigir este mineral allá donde es necesario, esto es, a los huesos, por lo que evita que se formen depósitos en las arterias. De este modo, se reduce el riesgo de sufrir calcificación.
El riesgo de calcificación aumenta con los años y también está relacionado con factores genéticos o incluso la alimentación. Está claro que el calcio es primordial en la dieta, pero si hay exceso, el riesgo de padecer calcificación podría ser mayor.
Aumentar el consumo de Vitaminas D3 y K2
Las vitaminas D3 y K2 son fáciles de encontrar en los alimentos. La primera, por ejemplo, se obtiene del sol, pero también de productos como el pescado o los huevos. Por su parte, la vitamina K2 está presente en el hígado de los animales y en la yema de huevo.
Lo mejor y más fácil es incorporar suplementos de vitaminas D3 y K2 en tu rutina diaria. Es una fórmula segura y combinada con la que tendrás la certeza de que tus valores de calcio están en equilibrio y allí donde hacen falta. Además, de acuerdo con la EFSA, la vitamina K contribuye a la coagulación normal de la sangre, por lo que cuidas tu corazón por partida doble.
Si eres vegano o vegetariano, es posible que encuentres dificultades para obtener estas vitaminas de alimentos que encajen con tu estilo de vida. Con los suplementos alimenticios combinados, dado que cada vez hay más opciones veganas, esta dificultad desaparece del todo.
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