Kalanchoe farinacea: cuidados y reproducción
Los mantenimientos que requiere la Kalanchoe farinacea son una exposición total al sol, un terreno con adecuado drenaje y un riego moderado. La reproducción se lleva a cabo mediante la división de esquejes o a través de semillas. Las Kalanchoe son plantas suculentas originarias de zonas secas en las franjas tropicales de África. Debido a su fácil cuidado y a sus hojas particulares y redondas, son plantas muy buscadas por coleccionistas. Existen más de 120 especies variadas, cada una con características únicas.
En este post de ContaminaciónAmbiental te detallamos los cuidados de Kalanchoe farinacea y cómo reproducirlo. Además de ser muy decorativa y tener un gran valor estético, en muchos lugares se utiliza como planta medicinal por sus propiedades antibacterianas y antiinflamatorias. Te invitamos a seguir leyendo para conocerla y aprender sobre sus cuidados básicos.
Características de la Kalanchoe farinacea
- La Kalanchoe farinacea posee hojas ovaladas y con el margen liso, cada una mide de 2 a 5 centímetros de largo y crecen hacia arriba del tallo.
- Toda la planta puede alcanzar los 30 centímetros de altura, considerándose como una planta pequeña.
- Esta variante de Kalanchoe se destaca por tener tallos y hojas de color verde claro blanquecino y con un leve tono rosado.
- Desarrolla varios retoños, creciendo en forma de arbusto.
- Desarrolla un tallo floral alto con flores en forma de tubo y de color rojo intenso con anteras internas amarillas. Estas flores se abren durante el día. Además de ser cultivada por sus hojas carnosas, las flores son muy vistosas y aportan coloridos a los jardines.
- Es endémica de Socotora, una isla situada en Yemen, África. Esto significa que en su forma silvestre solo se encuentra en esa isla, pero actualmente ya se ha distribuido a nivel mundial como planta ornamental. Para saber cómo tener una en casa, te presentamos sus cuidados básicos.

Luz, temperatura y ubicación
En su hábitat natural crece entre rocas de pastizales secos, a altitudes de 100 a 800 metros. Por este motivo se usa como planta en jardines rocosos o de bajo mantenimiento.
Requiere exposición plena al sol o semisombra, donde reciba al menos 6 horas de sol al día. Esta semisombra puede ser con luz indirecta, colocando la maceta en interiores cerca de una ventana, o con luz filtrada a través de una cortina.
Está adaptada a los climas cálidos de su entorno nativo, por lo que debes evitar las heladas ya que no se recuperará de ellas. Si resides en zonas templadas, lo ideal es ubicar tu K. farinacea en una maceta para poder resguardarla en el interior, evitando así riesgos de muerte.

Sustrato para el Kalanchoe farinacea y fertilizante
Esta planta requiere un sustrato rico en materia orgánica y materiales drenantes. Para lograrlo, prepararemos una mezcla a base de turba o tierra negra, humus de lombriz para aportar nutrientes, y un material drenante que puede ser grava volcánica o tepojal de grano medio. En la base de la maceta que utilices, agrega una capa delgada adicional del material indicado.
Es recomendable usar un sistema de drenaje para evitar que el agua se estanque. Asimismo, es importante seleccionar una maceta con uno o varios orificios en la base. Durante los meses de crecimiento, es beneficioso aplicar un abono líquido para estimular un crecimiento vigoroso.
Aquí puedes consultar el precio y adquirir algunos de los materiales necesarios para preparar el sustrato de la planta Kalanchoe farinacea:
- Turba: favorece la fijación de las raíces en el sustrato y facilita el adecuado crecimiento de la planta, además de aportar nutrientes.
- Humus de lombriz: rico en materia orgánica proveniente de las lombrices, es altamente nutritivo para las plantas.
- Grava volcánica: material mineral poroso ideal para retener agua en cantidad adecuada, mejorando la aireación de la tierra y de las raíces.
Riego de la Kalanchoe farinacea
- La Kalanchoe farinacea es altamente resistente a la sequía, por lo que requiere de un riego moderado. No obstante, es importante no permitir que la planta se seque por completo, ya que afectaría su desarrollo.
- La frecuencia de riego está determinada por la temperatura del entorno, pero un buen indicio es revisar el primer centímetro de sustrato. Es esencial permitir que el sustrato se seque entre riegos. Mientras que en exteriores puede necesitar agua semanalmente, en interiores este intervalo puede extenderse a dos semanas. Se recomienda reducir el riego en épocas de temperaturas más bajas.
- Evita el exceso de riego, ya que aumenta el riesgo de que la planta pueda desarrollar podredumbre de corona, causada por el exceso de humedad que favorece la proliferación de hongos y bacterias, conduciendo a la muerte de la planta. Si las hojas carnosas comienzan a secarse y pelarse, es señal de estrés hídrico, así que se debe ajustar la frecuencia del riego. Aunque es común que las hojas se vuelvan escamosas por su baja necesidad de agua, se debe estar atento.
- El riego debe realizarse con método de inmersión, sumergiendo la maceta en agua para que el sustrato y las raíces absorban la cantidad necesaria. En caso de tener la planta directamente en suelo, evita mojar las hojas y aplica el agua únicamente en el sustrato. Aquí puedes encontrar Las mejores regaderas para plantas.
Reproducción del Kalanchoe farinacea
Una vez que se conocen los cuidados básicos de la Kalanchoe farinacea, es interesante aprender sobre su reproducción. La propagación de los kalanchoes es sencilla, por lo que muchos disfrutan teniéndolos en sus jardines. Existen dos métodos para reproducir esta planta:
- Por division de esquejes: los kalanchoes crecen en colonias con brotes. Estos pueden separarse desde la base con un trozo de tallo y colocarse en arena para favorecer el enraizamiento. Si se cuenta con hormonas de crecimiento o enraizante, se pueden aplicar en el corte. Se debe mantener la arena siempre húmeda hasta que se desarrollen nuevas raíces para trasplantar la planta a un nuevo sustrato. Aquí se explica Cómo enraizar esquejes.
- Por semillas: si las flores producen frutos, se pueden recolectar las diminutas semillas. Estas deben manipularse con cuidado debido a su pequeño tamaño. Una vez que el fruto esté seco, se pueden abrir sobre un almácigo o semillero con humus de lombriz para su germinación. Es necesario regar constantemente.
También recomendamos leer otro artículo de ContaminaciónAmbiental sobre Cómo reproducir suculentas.
Si te interesa seguir leyendo contenidos similares acerca del Kalanchoe farinacea: cuidados y reproducción, te invitamos a explorar nuestra sección de Cultivo y cuidados de las plantas.
Bibliografía
- Flora ornamental española: Salicaceae, Chrysobalanaceae. (2003). España: Junta de Andalucía, Consejería de Agricultura y Pesca.
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